Los López: Pumarejo, Michelsen y Caballero
en el audiovisual colombiano

Por Rito Alberto Torres Moya
Subdirector Técnico de la FPFC

Apariciones cinematográficas

Alfonso López Michelsen

La muerte del nonagenario líder y estadista liberal Alfonso López Michelsen (1913-2007), cuyo nombre completo de bautizo era Alfonso Antonio Lázaro, nos permite la ocasión para recordar la importancia que para el cine colombiano, en su relación con el Estado y en su afán de convertirse en una industria permanente y estable, han tenido los López: Pumarejo, Michelsen y Caballero y también su protagonismo en los otros medios audiovisuales.

Fue durante el segundo mandato, de las dos veces que fue presidente, de Alfonso López Pumarejo (1886 -1959), que se promulgó la primera ley de fomento al cine colombiano conocida como Ley 9ª de 1942. Los resultados de la implementación de la misma fueron un impulso a una etapa inicial de producción continua de largometrajes de ficción sonoros en la cinematografía nacional ímpetu, que alcanzó en 1945 su cúspide. Si bien para la época de promulgación de la mencionada ley ya se habían realizado dos obras importantes en el camino de asimilar el sistema de sonido óptico sincrónico (captar el sonido simultáneo a la imagen y en un mismo soporte fílmico positivo exhibirlo), a la producciones de cine nacional: el cortometraje Primeros ensayos del cine parlante nacional (Álvaro y Gonzalo Acevedo Bernal, 1937) y el largometraje Flores del Valle (Máximo Calvo, 1941). Las exenciones de derechos de aduana para importar equipos y película virgen, así como las exoneraciones del pago del impuesto de espectáculos públicos para los que exhibieran cine nacional, fueron medidas que permitieron que en 3 años se hicieran 9 largometrajes, de los cuales se estrenaron 8. En 1945 por lo menos tres empresas productoras mantenían viva la llama del cine nacional: Patria Films (Bambucos y corazones y El sereno de Bogotá), Cofilma-Compañía Filmadora de Medellín (La canción de mi tierra) y la Ducrane Films (Sendero de luz). Existen también varios registros en cine de López Pumarejo en el Archivo Histórico Cinematográfico de los Acevedo (1915-1955) donde se le muestra en actividades oficiales, en los acontecimientos previos a su primer periodo presidencial (1934-1938) así como en los que rodearon su inacabada segunda magistratura (1942-1945).

La Ley 9.ª de 1942 propiciaría, durante muchos años, repercusiones que permitirían nuevos desarrollos en el empeño de fomentar una cinematografía propia, razones que se explican en su artículo séptimo que reza "que el fin que ella persigue es el de estimular y fomentar, por todos los medios que estén a su alcance, la industria cinematográfica nacional". El primer eco destacable de esta legislación es el que da como surgimiento la Etapa del sobreprecio, el momento más alto en la producción de cortometrajes de la cinematografía nacional, hasta ahora. Durante la vigencia del sobreprecio (1970-1988) se produjeron y exhibieron más de ochocientos cortometrajes. El otro hito derivado del proceso de reglamentación de la Ley Novena de 1942 fue la creación de Focine durante la presidencia de López Michelsen (1974-1978), hijo del que ya por entonces se conocía como el "Viejo López" Pumarejo.

Sin embargo, la relación de López Michelsen con el cine, que venía desde su estadía en México, durante el exilio forzoso al que tuvieron que someterse él y su familia, fue cuando publicó en 1953 la novela Los elegidos, que fuera llevada al cine en 1984 en una coproducción colombo-soviética, bajo la dirección de un destacado realizador ruso: Sergio Soloviev. También en México estableció relaciones con el empresario y realizador mexicano Alfonso Rojas Priego, con quien participó como productor asociado del largometraje Llamas contra el viento (Emilio Gómez Muriel, 1956).
 

Asociación Colombiana de Productores de Cine

Alfonso López Michelsen

Durante el gobierno de Alfonso López Michelsen se promulgaron importantes decretos que, teniendo como base la Ley 9.ª de 1942, propiciaron la creación de un "fondo especial destinado exclusivamente a financiar la industria cinematográfica" (decreto 950 de 1976). De igual manera son de resaltar el 2288 de 1977 y el 1244 de 1978 que dieron como resultado el surgimiento de la Compañía de Fomento Cinematográfico (Focine), que administraría el Fondo y que se constituiría mediante acta del 28 de julio de 1978. En otras apariciones, esas si totalmente cinematográficas, López Michelsen es uno de los personajes de la política nacional que dan su testimonio en el largometraje documental de 1974 Camilo, el cura guerrillero, de Francisco Norden.
 

Felipe López Caballero, hijo de López Michelsen y nieto de López Pumarejo, es un periodista y empresario de los medios audiovisuales vinculado a la cinematografía colombiana. Entre 1980 y 1982, a través de Producciones Casablanca y en asocio con Cine Colombia, realizaron un noticiero cinematográfico: Cine Revista. Son también de esta empresa, en coproducción con México, el conocido y taquillero largometraje El niño y el papa (Rodrigo Castaño, 1987) y con socios en Italia la adaptación, que realizara en 1988 Francesco Rossi, de la novela homónima del Nóbel García Márquez Crónica de una muerte anunciada. La productora Casablanca también aparece en los créditos de Padre por accidente (Manuel Busquets, 1982) y por supuesto en Los elegidos, a la cual ya nos referimos. Además, López Caballero hizo parte de la producción ejecutiva en Colombia de La misión (Roland Joffe, 1986).

Otras apariciones audiovisuales

Carlos Duplat como Alfonso López Pumarejo en la serie Alfonso López Pumarejo (1986)


Carlos Duplat como Alfonso López Pumarejo en la serie Alfonso López Pumarejo (1986).
 

Alfonso López Pumarejo es una serie argumental, en seis capítulos, que se emitió en la televisión colombiana durante los meses de agosto y septiembre de 1986, y que se ocupa de la vida del mandatario, interpretado por Carlos Duplat "sin cariño pero con respeto", según se lo contó a la revista Elenco (N° 356, septiembre 11 de 1986). Esta serie hizo parte del espacio "Revivamos nuestra historia", que para esos años estaba en cabeza de Producciones Eduardo Lemaitre; la dirección de la serie corrió por cuenta de Jorge Alí Triana, quien interpretaría también el papel de López Michelsen en las cortas apariciones del personaje en los capítulos finales de la serie.

López Michelsen fue notable como empresario de la televisión, mucho antes de que se realizaran las primeras transmisiones en el país en 1954. El "pollo López" como se le comenzaba a conocer, se encontraba en 1946 en Europa indagando ¿Cómo hacer de la televisión un negocio? Había sido comisionado por los directivos de Caracol Radio, nómina de la cual hacía parte. El ensayo televisivo de la primera emisión en color, que se hizo el 7 de agosto de 1978, fue con ocasión de la transmisión de la ceremonia de cambio de gobierno entre él y Turbay Ayala1. En 1970 López hace parte del grupo de socios fundadores de la programadora de Caracol Televisión S. A., condición que mantuvo cuando en 1997 participó en el tránsito de esta empresa a lo que hoy es el Canal Caracol. Se recuerdan, entre otras exitosas colaboraciones de López Michelsen a la televisión, la de mentor del periodista y presentador Juan Guillermo Ríos, del Noticiero de las 7, uno de los más vistos desde cuando en 1984 se inicio con Programar Televisión, empresa fundada a la sazón por su hijo Felipe López Caballero. También se desempeñó como asesor histórico de la libretista Martha Bossio para Las Ibáñez, historia de época que relata los amores e intrigas de unas hermanas con los próceres Bolívar y Santander.

En el documental en video Colombia rebelión y amnistía 1984-1986 (Manuel Franco Posse, 1987) López Michelsen ofrece una amplia entrevista acerca de su gobierno y los hechos sociales y políticos que tuvieron lugar. En este ensayo audiovisual, de 6 horas de duración, una de las primeras imágenes de archivo son las que corresponden a López Pumarejo cuando regresa a Bogotá en 1944, después del secuestro y fallido golpe de Estado, sucesos acontecidos en Pasto, que determinarían su alejamiento del poder sin haber terminado el periodo constitucional para el cual había sido electo.

Los López han sido protagonistas y actores destacados en la historia audiovisual colombiana, sobre todo en el siglo XX; falta esperar lo que sus descendientes realizarán para perpetuar esta fructífera vinculación en el siglo que se acerca ya al final de su primera década.

1 50 años de la televisión en Colombia: una historia para el futuro, págs. 10 y 11.