Juan Di Doménico
(Ciudad de Panamá, 21 de agosto de 1913 - Bogotá, 1 de agosto de 2007)
Por: Rito Alberto Torres Moya
Subdirector Técnico de la FPFC
El deceso de Juan Di Doménico, el último sucesor en línea directa de los
pioneros del cine en Colombia y Panamá, los hermanos Di Doménico, Francesco
(1880-1966), su padre, y Vincenzo (1882-1955), su tío, permite trazar una primera
semblanza de este ilustre médico que acompañó su desempeño profesional con
actividades como la divulgación científica, no sólo a través de la cátedra
universitaria, sino también como director científico de publicaciones que
permanecen hoy activas, como Tribuna Médica.
Don Giovanni, nombre con que fue bautizado, inició sus estudios en Bogotá en
la Escuela Ricaurte y los continuó en el Gimnasio Moderno, pero ante el regreso
a Italia de su familia, fue allí donde terminó su formación profesional.
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Italia y Juan Di Doménico
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Posteriormente realizó estudios de postgrado en cirugía en la prestigiosa
Clínica Mayo de Chicago. En 1939 volvió a Colombia y se vinculó a la Sociedad de
Cirugía de Bogotá, entidad que ha tenido a cargo desde su fundación el Hospital
San José, institución de gran prestigio que funciona desde 1925 en una
edificación patrimonial que se conserva y que fuera diseñada por el arquitecto
italiano Pietro Cantini.
Fue en el Salón Olympia donde Juan Di Doménico aprendió a patinar cuando niño
y en su primera juventud se desempeñó como dilecto secretario de su padre, uno
de los fundadores, con su hermano, de la Sociedad Industrial Cinematográfica
Latinoamericana (SICLA), primer empeño industrial de la cinematografía
colombiana que combinó de forma exitosa la distribución y exhibición de cine
extranjero con la producción y exhibición de cine hecho por ellos mismos en
Colombia. En 1927 los Di Doménico vendieron su emporio comercial a uno
inversionistas antioqueños que, con esa base, construyeron lo que hoy se conoce
como Cine Colombia.
La importancia de los Di Doménico en el cine colombiano
Fue por tierra panameña por donde entraron las primeras películas exhibidas
en Colombia y por Colón entraron los pioneros del cine colombiano, Vincenzo y
Francesco Di Doménico, quienes desplazados de la entonces pobre Italia llegaron
a Panamá en 1903, el mismo año de la creación de esta República.
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Vincenzo Di Doménico
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Francesco Di Doménico |
En 1909 se establecieron en Bogotá con dos proyectores, un generador y varias
cintas y en 1914 fundaron la SICLA. Desde un comienzo los Di Doménico
entendieron intuitivamente el negocio del cine y, paralelamente a la exhibición
de películas, editaron revistas como la Olympia y Películas. De la
misma manera que registraban con su cámara de cine los paseos matutinos de los
"principales" habitantes de una Bogotá que llegaba en ese entonces hasta la
actual calle 26. En la noche después de revelar esas "vistas" las brindaban a la
audiencia como suplemento previo a la exhibición de los largometrajes franceses
e italianos que exhibían demostrando como este gancho comercial la astucia para
atraer y convocar al público.
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Graderías salón Olympia.
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El primer gran espacio dedicado a la exhibición cinematográfica y actividades
como representaciones de ópera y teatro, espectáculos de boxeo y baile en Bogotá
fue el Gran Salón Olympia, inaugurado gracias a la iniciativa de los Di Doménico
el 8 de diciembre de 1912 y al capital de Ulpiano Valenzuela y Nemesio Camacho,
los socios y amigos, albergó también en su solar el primer estudio
cinematográfico del cual se tenga noticia en nuestro país.
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El drama del 15 de octubre
(Vincenzo Di Doménico, 1915).
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Con la SICLA, los Di Doménico produjeron la que fue anunciada como "la
primera película nacional": La fiesta del corpus, estrenada en Bogotá en
junio de 1915. Este cortometraje es el más antiguo registro que se conserva del
cine colombiano. En ese mismo año produjeron El drama del 15 de octubre,
película en la que aparecían los asesinos del general Rafael Uribe Uribe. Las
primeras exhibiciones de este filme causaron escándalo y polémica, lo que devino
en su desaparición material, quedando sólo el recuerdo de su existencia en el
registro de la prensa escrita de la época. Los largometrajes: Aura o las
violetas (1924), Conquistadores de almas (1924), Como los muertos
(1925) y El amor, el deber y el crimen (1926).
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Aura o las violetas
(Pedro Moreno Garzón y Vincenzo Di Doménico, 1924).
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Para dimensionar la importancia del empeño industrial de estos pioneros,
basta leer un aviso publicado en la prensa hacia 1923, el cual dice: "Di
Doménico Hnos. y Cía Empresa Cinematográfica y de Espectáculos públicos. Teatros
propios en varias sucursales de Colombia, Venezuela, Panamá, Costa Rica,
Nicaragua, Honduras, Salvador y Guatemala".
Una completa reseña acerca de la importancia de los Di Doménico en el cine
colombiano se encuentra en el libro Tiempos del Olympia, editado por la
Fundación Patrimonio Fílmico Colombiano.
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