Salas de cine
Autores: Jairo Andrés Ávila Gómez y Fabio López Suárez

Portada de "Salas de cine"

Este libro de 2006 hace parte del ya amplio catálogo de publicaciones editadas por el Archivo de Bogotá en su corta existencia. Toma su título de la tesis de grado homónima: Procesos urbanos y transformaciones sociales en torno a las salas de cine en Bogotá, con la que su autor obtuvo el título de Magíster en Urbanismo en la Universidad Nacional.

La primera edición de 250 ejemplares, muy pequeña para un trabajo de esta envergadura, recoge en 142 páginas una investigación que destaca de una parte la importancia de las salas de cine en el proceso de modernización del espacio urbano de Bogotá y, de otra, la preponderancia que tuvo ir al cine como opción para el uso del tiempo libre por parte de los bogotanos. La argumentación no se propone un análisis en detalle de esta "función social" del cine, aunque hace notar que las películas también educaban sentimentalmente a los numerosos espectadores.

Tratándose de un trabajo pionero en la recopilación de datos acerca de las salas de cine que históricamente han existido en Bogotá, no sólo pone en evidencia la falta de antecedentes teóricos al respecto sino descubre y resalta las investigaciones inéditas a los cuales tuvo acceso el autor, como el trabajo de grado inédito de Juliana Fúquene Las salas de cine en Bogotá (Universidad Javeriana, 1999). De igual manera matiza y establece puntos de referencia entre las argumentaciones de los textos de los mexicanos Bonfil y Monsiváis en A través del espejo: el cine mexicano y su público (1994), con las observaciones del historiador colombiano Mauricio Archila acerca de la importancia que tuvo el Cine de Barrio en la "popularización" y masificación del hábito de asistir a funciones cinematográficas.

En seis períodos cronológicamente determinados se presentan las que se denominan "fases en la formación del sistema de cine" que se titulan de manera sugerente así: La maravilla invasora (1898-1912), Los primeros templos (1913-1929), Los edificios de la modernidad (1930-1939), La edad de oro (1940-1969) y Crisis y nuevas propuestas (1970-1992). El autor no hace referencia a la primera función del cinematógrafo en Bogotá de la cual se tiene noticia, realizada en el Teatro Municipal el 1° de septiembre de 1897 y que está documentada según reseña del periódico el Rayo X del 4 de septiembre del mismo año.

El libro presenta una amplia documentación fotográfica que, en su mayoría, remite de manera desafortunada a mostrar el estado actual del predio donde antes había un teatro, nombre con que se conocía en la vida cotidiana de los bogotanos a las salas de cine antes de la llegada de los Múltiplex y apelativo que para estos espacios de encuentro y entretenimiento utiliza ampliamente esta publicación. Con ciertas imprecisiones y uno que otro olvido (como el del Teatro Sabana ubicado en la Avenida 19 con carrera 5 en los bajos del edificio de apartamentos del mismo nombre, donde después funcionaría uno de los primeros estudios de televisión privados que se conocían como GRAVI) este texto es un primer paso para desarrollar futuras investigaciones.

Rito Alberto Torres Moya