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El número 11 de los Cuadernos de Cine Colombiano de la Cinemateca Distrital recoge la correspondencia cinéfila de Andrés Caicedo entre 1974 y 1976, también a partir de la selección, presentación y notas del reconocido realizador Luis Ospina, amigo de juventud de este caleño que en marzo de 1977 "puso fin a sus días por su propia decisión", convirtiéndose desde entonces "en objeto de culto y en el paradigma de una generación".En esta segunda etapa de las cartas editadas en los nuevos Cuadernos, el grupo de destinatarios se amplía a nombres como el del crítico de cine Miguel Marías, con quien Caicedo coteja listas de películas favoritas y celebra la aparición de su revista Ojo al cine, entre otros temas. Hernando Salcedo Silva es otro de los nombres que aparece en este segundo volumen epistolar de Caicedo alrededor del cine. A este recordado crítico le desea "una amable lectura de Ojo al cine y sus comentarios a vuelta de correo" y le revela los problemas que padece el Cine Club, "en especial por el mal genio de los distribuidores provincianos, alcohólicos en su mayoría". En este número Carlos Mayolo es otro de sus destinatarios preferidos. A él comenta las expectativas que despierta Ojo al cine, seguro de la trascendencia de su publicación y de la importancia de Cali en el panorama cultural de Colombia, porque "todo lo último viene es de esta ciudad, en la que, como dicen, se lleva del bulto bordeando la noche".Andrés Caicedo sigue el año 1974 comentando el desarrollo de su revista con el crítico catalán Ramón Font, con el director español -radicado en Colombia- José María Arzuaga, con los directores Jorge Silva y Marta Rodríguez, con el crítico y poeta peruano Juan M. Bullita, con Orlando Mora y, por supuesto, con Luis Ospina. Las cartas editadas de los años 1975 y 1976 se concentran en Hernando Salcedo Silva, Jaime Manrique (con quien celebra la terminación de su novela ¡Que viva la música!), y otros de sus destinatarios de años anteriores, pero una las más reveladoras es la que le escribe en junio de 1976 a Isaac León Frías, donde habla de sus sucesivos intentos de suicidio y de su estadía en una clínica de reposo (o "cárcel acolchonada"), de donde espera salir para "enfrentar la vida en condiciones normales". Estos dos Cuadernos de Cine Colombiano que publica la Cinemateca Distrital suman un interesante y desconocido capítulo de la vida del mítico Andrés Caicedo, gracias al interés de sus amigos y seguidores por mantener viva su memoria, y gracias también a su propia "precaución anticipatoria" de copiar con papel carbón cada una de sus cartas, "siempre preocupado por el destino post-mortem de sus escritos". |
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