Reseñas 1908-1947
A continuación presentamos las reseñas de un primer grupo de
publicaciones sobre cine y video publicadas en Colombia, que abarcan el
periodo entre 1908 y 1947.
Cinematógrafo
Bajo el nombre CINEMATÓGRAFO se empieza a publicar en Bogotá, el 17 de
septiembre de 1908, un magazín que busca tratar asuntos de interés cultural.
Se funda bajo la dirección y redacción de Manuel Álvarez Jiménez y expresa
que "Nuestra política consiste en no tener política".
Esta publicación tiene una periodicidad semanal y sus páginas están
divididas por secciones: "El editorial", de tinte decididamente conservador,
en el cual la publicación toma posición de los acontecimientos políticos del
país; "La semana recreativa", que da cuenta no sólo de la cartelera
cinematográfica, sino también de actividades recreativas en el teatro;
"Notas por cabuya", que son textos a manera de telegramas en lenguaje
picaresco. Otras secciones son las "Notas sociales, arte y artistas", que
presenta novedades de las compañías de teatro y de artistas itinerantes; y
"Cine de provincia", que pone al día al lector sobre las películas y
acontecimientos de las principales ciudades del país.
El Olympia
El 19 de noviembre de 1913 la Compañía Nacional de Cinematógrafos edita
EL OLYMPIA, órgano del Cinema Olympia de la ciudad de Cali, con el lema
Instruir deleitando. Es una publicación eventual y de distribución
gratuita.
Se presenta como una publicación hecha para divulgar y promocionar la
Cartelera del teatro Olympia y presenta secciones dedicadas a asuntos de
variedades, servicios sociales, modas y pasatiempos.
El Cinematógrafo
En 1921 los hermanos Di Doménico publican en Cali la revista EL
CINEMATÓGRAFO.
No existe mucha información relacionada con esta publicación, homónima de
la primera que se editó en Colombia en 1908, de acuerdo con Hernando
Martínez Pardo en Historia del cine colombiano, quien ofrece en este
libro una de las pocas referencias existentes sobre EL CINEMATÓGRAFO de
1921.
Dice Martínez Pardo que esta revista contaba con "variado material
informativo y una buena presentación, acorde con la época", lo que no la
diferencia mucho de las otras publicaciones de este período, pues la mayoría
seguía un estilo editorial semejante y un enfoque que privilegiaba la reseña
del cine norteamericano y europeo, en particular de las grandes figuras de
la pantalla, como "Francesca Bertini y el actor Lavesque".
El Correo del Cine
El 29 de agosto de 1914 nace en Cúcuta EL CORREO DEL CINE, bajo la
responsabilidad de Juan B. García, un "quincenario órgano de la Unión
Cinematográfica Pathé", empresa industrial de carácter civil.
En esta revista de distribución gratuita se tratan únicamente asuntos
relacionados con el cine. En sus páginas se encuentran artículos donde se
argumenta que el cine ‘instruye, educa y urbaniza’, así como otros de
curiosidades, próximos estrenos, afiches, fotos, así como una sección
llamada Notas, con artículos sociales y culturales.
Una de las virtudes de esta publicación es que, si bien las películas que
recomienda son aquellas clasificadas por la junta de censura, su intención
es ser autónoma y tener criterio propio a la hora de sugerir los títulos que
proyecta.
Esta revista se pública hasta el 5 de enero de 1915 y el 17 de diciembre
reaparece bajo el nombre de EL CINE GRÁFICO.
El Kine
Con el propósito de "instruir, moralizar y divertir", el 15 de febrero de
1914 surgió en Sincelejo, en ese momento departamento de Bolívar, la revista
EL KINE, órgano de promoción del Salón Sincelejo de la Empresa de
Kinematógrafos.
Esta "publicación eventual de circulación gratis", editada por el
comerciante cubano Enrique Castellanos, contó con algunas publicaciones en
Barranquilla y Bogotá, pero sólo tuvo alguna trascendencia en Sincelejo.
Hernando Martínez Pardo, en su libro Historia del cine colombiano,
cita algunos intereses editoriales de EL KINE, resaltando sus "noticias y
comentarios sobre otros temas como el de la educación, en el cual se critica
el voluntarismo".
La revista sirvió, además, como una herramienta publicitaria para la
fuerte lucha entre la Empresa de Cinematógrafos y la Sociedad Industrial
Cinematográfica Latinoamericana (SICLA), de propiedad de los hermanos
Francesco y Vincenzo Di Doménico, comerciantes italianos dedicados al oficio
de la exhibición de películas.
El Cine Gráfico
El 17 de diciembre de 1915, en Cúcuta, se publica EL CINE GRÁFICO, órgano
de promoción del Teatro Guzmán-Berti y el Gran Cine Pathé, administrado por
Juan B. García, con entregas semanales, y que es el antiguo CORREO DEL CINE.
Sus principales intereses editoriales eran la crónica política y las
variedades, en especial "los asuntos de cinematografía y cuanto se relacione
con espectáculos públicos".
EL CINE GRÁFICO dedicó sus páginas a la promoción de "estrenos ruidosos"
y "películas colosales" llenas de "emocionantes y curiosísimas escenas",
como Mano de hierro, La bastarda, Maldita sea la guerra
o Morir por la patria, El violín de Ketty y Delena Cartago,
destacando siempre las actuaciones de importantes divas y reconocidos
galanes, los grandes escenarios y, por supuesto, el esfuerzo de la empresa
por llevar al público lo mejor del cine mundial.
También había un espacio para los "Aficionados al sport", donde se
ofrecían las novedades comerciales para la práctica de distintas disciplinas
como el tenis, el fútbol, el béisbol y demás objetos "para toda clase de
juegos y diversiones".
Como se puede ver en publicaciones como EL CINE GRÁFICO, REVISTA
PELÍCULAS, EL KINE y otras de las primeras décadas del siglo XX, el cine era
aún, dentro del gusto del público colombiano y, por consiguiente, de los
empresarios, una actividad cercana a otras como el deporte y la moda, antes
que un medio artístico reconocido por las élites intelectuales.
Olympia
En junio de 1915 surge en Bogotá OLYMPIA, primera revista de los hermanos
Di Doménico, pioneros del cine colombiano, y editada por su empresa, la
Sociedad Cinematográfica Latinoamericana (SICLA).
Esta "Revista Cinematográfica Ilustrada" contó con una circulación de
5.000 ejemplares y fue dirigida por Hernando Bernal. De acuerdo con el libro
Tiempos del Olympia, de Jorge Nieto y Diego Rojas (1992), se
publicaba "en formato de periódico y con noticias de las hazañas de la
empresa, artículos de inspirados colaboradores locales sobre cine, artes y
actualidades, y otros reproducidos de revistas extranjeras".
Como en otras publicaciones de la época, los reinados de belleza,
promocionados desde las páginas editoriales, se convertían en uno de los
temas centrales de OLYMPIA. De igual manera, las funciones de cine eran
reseñadas ampliamente, haciendo especial énfasis en su carácter de evento
social.
Había espacio también para las poesías, los relatos cortos, algunas
noticias de la guerra en Europa, notas sociales y, por supuesto, la
publicidad de los estrenos cinematográficos y las funciones de ópera que
tenían lugar en el Gran Salón Olympia.
Vale la pena resaltar la aparición de algunos artículos que abordaban el
desarrollo tecnológico y expresivo del cine, como el que se publicó sobre
"El Cinematógrafo Parlante", donde se percibía la necesidad de "producir
simultáneamente la imagen cinematográfica y los sonidos fonográficos", con
el fin de ofrecer al espectador "una ilusión tan completa que parezca
realidad".
Por otra parte, breves artículos sobre el "Teatro para sordos" y su
interesante mecanismo de "placas vibratorias de (...) gran sonoridad", el
que destacaba "el poder curativo de la tinta de imprenta" o el curioso
compendio de oficios "que debe enseñarse a la mujer", nos permiten formarnos
una idea del espíritu de esta época y el perfil de los lectores de revistas
que, como OLYMPIA, ofrecían en sus páginas temas variados que no siempre
remitían al cine.
Películas
Una revista de Arte y Cinematográfica, Editada por Di Doménico Hermanos
en 1917.
Contiene artículos de crítica en donde se observa preocupación por la
indeferencia ante el desarrollo del arte cinematográfico. En general sus
páginas están ocupadas por fotos de divas y de artistas, tanto nacionales
como de fuera del país, así como afiches de películas y una sección llamada
Vida Cinematográfica, en donde se habla sobre diferentes actores y divas y
también acerca de noticias del cine mundial.
Otras secciones son, La semana cinematográfica, contando que ha pasado en
otras ciudades, decisiones o anuncios de la junta de censura; El cine de
provincias, donde se da cuenta de la cartelera en las ciudades como
Barranquilla Cartagena, Cúcuta, Manizales, Ibagué entre otras; Arte y
películas, con notas de farándula y novedades del mundo del cine; Correo de
Curiosidades; y una sección muy especial titulada Correo sin estampillas, en
donde sostiene correspondencia con sus lectores.
Revista Colombia
En 7 de agosto de 1919 se edita el primer número de la REVISTA COLOMBIA,
propiedad de Joaquín de Francisco, como instrumento promocional del Gran
Teatro Bogotá y la Empresa Cinematográfica Belisario Díaz.
El propósito de la revista era, en efecto, "tener un modesto órgano de
propaganda", que permitiera a los lectores "conocer detalladamente los
argumentos de las principales películas" exhibidas en este teatro
capitalino.
Dirigida por Belisario Díaz y con la colaboración de Carlos Martínez
Baena, G. Martínez Sierra y Soledad Arbeláez, esta publicación gratuita
destacó, en el único ejemplar conservado por la Fundación Patrimonio Fílmico
Colombiano, el estreno de películas como La heroína de Nueva York,
"prodigiosa obra (...) llevada con pasmoso arte y maravillosos detalles a la
pantalla del cinematógrafo", La hija del artista, El calvario de
una mujer y Rosa de Granada.
En la sección dedicada a "El cine en los departamentos", se reseñó el
éxito de las películas distribuidas por esta empresa y proyectadas en
poblaciones como Girardot, Facatativá, Nemocón, La Palma, Tunja, Ibagué y
Ambalema.
Algunos anuncios publicitarios, "poesías y artículos escogidos de autores
nacionales y extranjeros", e incluso comentarios humorísticos "de sobremesa"
y un concurso de belleza, complementaban el contenido de esta publicación
periódica de circulación bimensual.
Cine Colombia
Con el objetivo central de publicar "las novelas de las películas de la
Casa Cinematográfica Colombia", esta misma empresa lanzó en mayo de 1924 la
revista CINE COLOMBIA, dirigida por O. Rodó y Leh y administrada por José
Vicente Ortega, secretario de la casa productora
La revista abría con un "esbozo de crítica" sobre la pieza teatral El
pecado mental, escrita por el dramaturgo Rafael Burgos, a la que O. Rodó
y Leh no dudó en considerar "toda una obra".
Sin alguna relación con la homónima distribuidora de películas que se
mantiene vigente luego de 80 años de actividades, esta publicación periódica
dedicó su número inaugural a destacar la fundación de la casa productora y
al estreno del largometraje La tragedia del silencio, dirigido por
Arturo Acevedo Vallarino ese mismo año. También se incluyeron algunas
fotografías del momento en que "el Ilustrísimo señor Perdomo bendice los
talleres de la COLOMBIA", en compañía del presidente de la República Pedro
Nel Ospina y varios de sus ministros.
El director de la revista dedicó un texto a don Arturo Acevedo, el
director y gerente de la casa productora, donde manifestaba el "profundo
optimismo" que le generaban el estreno de su primera película y la fundación
de la empresa "bajo los auspicios de tan grandes dignidades", como eran la
Iglesia Católica y el Poder Civil.
Las páginas restantes de la publicación se destinaron al prólogo y los
primeros capítulos de la novela cinematográfica de La tragedia del
silencio, elaborada por el médico H. González Coutin, y que contó con
numerosas fotografías del elenco, fotogramas del filme y la partitura del
"valse de la selección para la película", compuesto por Alberto Urdaneta F.
Cinesco
En 1932 el Teatro Real de Bogotá publicó su órgano informativo, "un
simpático boletín", como lo describe Hernando Salcedo Silva en su libro
Crónicas del cine colombiano 1897-1950.
Sobre la corta existencia de este semanario, Salcedo también anota: "Como
casi siempre pasa con esta clase de publicaciones particulares, CINESCO sólo
alcanzó a los 10 números, el último data del 15 de julio de 1932".
Heraldo Cinesco
En noviembre de 1932 nace el HERALDO CINESCO, "periódico de cine y
variedades dirigido por el Teatro Municipal" en la ciudad de Popayán, con
distribución gratuita y propiedad de Cine Colombia.
Los fines generales de la publicación son principalmente promocionar la
cartelera del Teatro Municipal, acompañados de poemas, cuentos y canciones,
además de una sección dedicada a las variedades y novedades culturales.
Cineco
El 29 de julio de 1933 circuló el número 1 de la Revista Semanal
Cinematográfica CINECO, órgano de promoción del Teatro Santander de
Bucaramanga y la empresa Cine Colombia S. A.
La distribución de sus dos mil ejemplares era gratuita y su intención
primordial era informar al público, "especialmente al ramillete de bellas
bumanguesas", sobre "los últimos acontecimientos en Hollywood" y en "los
centros cinematográficos europeos".
Las portadas presentaban fotografías de las más reconocidas figuras del
cine extranjero, como Boris Karloff, Barbara Stanwyck y John Barrymore, así
como de algunas candidatas a reinados de belleza.
"Al margen de la pantalla" reseñaba las principales noticias del medio
audiovisual, mientras la "Guía del cineasta" explicaba, en lenguaje
sencillo, algunos conceptos técnicos y formales del audiovisual, con el
objetivo de que sus lectores conocieran "el cine a fondo".
"Pensamientos" incluía célebres frases y aforismos de la cultura popular.
Por otra parte, "Correo amoroso" permitía el contacto sentimental entre los
lectores de la revista, por medio de "estafetas" que los editores
consideraban pertinentes para la publicación. Con un objetivo similar, "Cinegramas"
ofrecía, "exclusivamente para las damas", la posibilidad de dirigir una
breve correspondencia a las estrellas masculinas que estaban de moda.
Como las mujeres conformaban el principal público lector de esta revista,
poco a poco surgieron otras secciones como "Página del hogar", dedicada a
los consejos domésticos, y "Página femenina", con información sobre moda y
belleza.
Con el tiempo los concursos fueron parte de la estrategia promocional de
CINECO, ofreciendo entradas gratuitas a las funciones de cine; sin embargo,
su principal interés fue siempre la promoción de las películas exhibidas en
el Teatro Santander.
Canciones, poesías de amor, acrósticos, "Noticias viejas" sobre los
actores estadounidenses, una "Página del público", una "Página cultural" y
hasta una "simpática sección de piropos" formaron parte de los variados
contenidos de CINECO.
El Cine de Hoy
En agosto de 1966 surgió en Bogotá una "revista mensual al servicio del
arte y la cultura", homónima de aquella que había publicado José Kluster,
treinta años antes: EL CINE DE HOY.
En sus páginas se ofrecieron secciones de radio y TV, teatro, música,
arte, literatura, deportes, farándula, "femeninas" y pasatiempos, "con el
ánimo de hacer más cercanas las relaciones entre todos los allegados al arte
y la cultura en general".
EL CINE DE HOY incluyó perfiles y entrevistas de actores y cantantes,
reseñas de las películas de la cartelera comercial, reportajes sobre la
actividad cultural en la capital, información deportiva y de tauromaquia,
"una sección al servicio del movimiento discófilo de Colombia y del mundo",
letras de poemas, e incluso horóscopos y un "cine-grama".
Los contenidos de esta revista recogieron, en síntesis, el deseo de sus
directores "de hacer conocer a la afición con anterioridad los guiones y
repartos de las futuras películas y así hacer claridad del contenido de
ellas".
Cine y Libros
Cine y libros es un folleto con periodicidad quincenal elaborado por la
Legión Colombiana de la decencia, órgano adscrito a la Arquidiócesis de
Bogota. En esta publicación se fijan las bases para tener en cuenta a la
hora de clasificar moralmente tanto películas como libros e incluye listas
con su correspondiente reseña y clasificación. La clasificación que sugiere
para las películas es: Todos, mayores, escabrosas y malas. Después de
ciertas entregas se afinan los criterios y son cambiados por: Todos,
mayores, peligrosas y malas.
CINE Y LIBROS incluye artículos de opinión sobre escritores colombianos y
una sección para las mujeres, en donde exponen diferentes temas sobre el
decoro femenino. Esta publicación busca que el lector tome partido y entre a
hacer parte de liga de la decencia cristiana.
Cine y Variedades
Desde los primeros meses de 1943 empezó a circular en Bucaramanga CINE Y
VARIEDADES, "órgano de propaganda del Teatro Garnica" de esa misma ciudad.
Estaba dirigido por Luis Emilio Garnica y circulaba de manera gratuita,
con una edición semanal de 2.000 ejemplares.
Como indicaba su título, esta revista, enfocada hacia los contenidos de
corte regional, abordaba con igual interés los temas relacionados con la
actividad cinematográfica y las noticias más variadas del entorno bumangués.
Es así como en la nota central de cada número se trataban hechos de
interés local, como el desarrollo de casas de beneficencia en esta "ciudad
altruista", reportajes gráficos sobre el "remanso de indiferentismo del
común de la sociedad" que representaban las cárceles y reformatorios
municipales, el desarrollo industrial, las campañas de salud y los actos
cívicos de la capital santandereana.
Por supuesto, la promoción de películas norteamericanas "en glorioso
tecnicolor", que formaban parte del repertorio del Garnica, "el teatro de la
acústica perfecta" que se inauguró en 1923, contaban con un espacio
privilegiado dentro de las páginas de CINE Y VARIEDADES, así como algunos
estrenos del cine argentino con figuras de la talla de Carlos Gardel y
Libertad Lamarque.
También se ofrecían cancioneros de música popular y de folklore
santandereano, además de una "página poética".
Cinema Gráfico
En 1946 se editó el primer número de CINEMA GRÁFICO, una revista de
publicaciones Sadec, dirigida por su propietario, Darío Sarmiento del
Castillo, quien también editaba GUÍA, una "revista semanal de programas de
Bogotá".
CINEMA GRÁFICO era una publicación mensual "hecha para Colombia y para
las demás repúblicas de la América Latina", con diversos artículos que
incluían "la más completa información sobre cine nacional y extranjero".
Entre sus secciones, esta revista ofrecía los "Próximos estrenos" en la
cartelera comercial, "Variedades" sobre la actualidad del mundo del
espectáculo, perfiles de las "Luminarias" más reconocidos y de otras
"Grandes figuras de Hollywood", "Modas de Cinema" con reseñas de ropa y
accesorios femeninos en el cine, artículos para destacar "Estrellas que
nacen" y revelar los secretos del "Maquillaje".
También eran habituales las notas que destacaban la actividad de grandes
casas productoras y distribuidoras, tanto nacionales como extranjeras.
Como servicio adicional, CINEMA GRÁFICO ofrecía "a sus estimados lectores
la ocasión de adquirir su artista favorito", por medio de la entrega de "200
estampillas usadas, repetidas o no, en buen estado" que les permitiría
acceder a un "retrato de su actor preferido".
Sucesos del Cine Azteca
En 1947 se publicó en Bogotá el primer número de SUCESOS DEL CINE AZTECA,
un boletín mensual de cuatro páginas, en formato tabloide, editado por
Pelmesa para todo el país. Esta publicación era el órgano informativo de la
"distribuidora amiga" Películas Mexicanas S. A.
Esta revista promocionaba los largometrajes mexicanos del momento,
destacaba a las figuras más representativas y reseñaba las principales
noticias de la industria cinematográfica mexicana. Algunas de sus secciones
fijas fueron "Emtérese", que presentaba la actualidad del cine mexicano,
"Tijeras", que ofrecía breves notas de humor y "Comentarios del exhibidor",
donde se respondían inquietudes de los lectores. |