Largometrajes colombianos en cine y video
1915-2004

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"HEMOS DE TENER ARTE PROPIO"

Noventa años de cine colombiano

La primera noticia que se tiene acerca de una película de gran metraje filmada en Colombia se refiere al registro documental De Barranquilla a Cartagena, realizado en 1913 por el italiano Floro Manco, acerca de la cual no se brindan detalles, ya que no se tiene información que permita asegurar que existió y es incierta su exhibición, que parece ser tuvo lugar en Barranquilla en 1916.

Comenzamos esta enumeración con otro registro documental, El drama del 15 de octubre, película producida por los hermanos Francesco y Vincenzo Di Domenico, pioneros del cine nacional, estrenado en 1915, acerca del cual hay numerosos testimonios y documentación que permiten asegurar su exhibición en varias ciudades del territorio nacional, antes de desaparecer y quedar sólo el recuerdo de su materialidad, en los periódicos de la época. Los mismos Di Domenico, llamados por entonces, "los italianos de la máquina", anunciaron para el jueves 17 de junio de 1915 el estreno de la primera película nacional: La fiesta del Corpus celebrada el domingo 6 de junio. Este cortometraje en cine es lo más antiguo encontrado, hasta el día de hoy, que se conserva. Se tienen indicios de la realización, más no de la exhibición, de títulos como La hija del Tequendama o Una notabilidad rural ambas de 1915 y atribuibles a Vincenzo Di Domenico, pero al carecer de información precisa sobre su duración y verdadera existencia, sólo se nombran en este prólogo.

Se reconoce como el primer largometraje colombiano de ficción a María, estrenado en 1922, cuyo argumento se basa en la obra cumbre del vallecaucano Jorge Isaacs, dirigido por los españoles Máximo Calvo y Alfredo del Diestro. Sin embargo, sólo hasta 1924 se anuncia la primera obra de largometraje de realización totalmente nacional: La tragedia del silencio, dirigida por Arturo Acevedo Vallarino. Durante el "te-coctel" ofrecido para el lanzamiento de la película y de su productora, la Casa Cinematográfica Colombia, el entonces Presidente de la República, Pedro Nel Ospina, afirmó: "hemos de tener arte propio". Muchos ejemplos evidencian la presencia extranjera en el cine nacional durante toda su historia, por lo cual, aún cuando se tenga "arte propio", es impreciso elaborar un listado categórico del cine colombiano ya que, desde sus orígenes, las fronteras entre lo propio y lo extraño, lo nacional y lo extranjero, son difusas.

Un recuento de la cinematografía nacional, en su sentido más amplio, debería reunir el inventario de todas las filmaciones hechas en cine, el soporte fotoquímico que ha servido para recoger y mostrar, durante más de cien años, imágenes en movimiento, sobre y acerca de ese lugar que en sentido general se llama Colombia. Esto es, registros visuales y sonoros realizados por profesionales y aficionados; de cualquier duración; filmados en el país por colombianos o extranjeros, exhibidos o no. También los realizados por colombianos en el extranjero y los que abordan temáticas colombianas, aunque fueran producidos con capital foráneo. Las opciones son múltiples y definir una cinematografía colombiana desde parámetros muy abiertos puede ser inabordable.

Teniendo en cuenta lo anterior, esta publicación brinda información básica acerca de las películas de largometraje consideradas en su momento como nacionales y también hace referencia a las coproducciones donde el aporte colombiano en los aspectos económico, artístico y técnico es significativo. Las que fueron realizadas con mayoría de participación extranjera así hayan sido filmadas o grabadas en Colombia, no se han reseñado y hacen parte de una publicación que complementará el presente documento. Para las películas en cine que se han relacionado y que fueron producidas después de 1997, se ha seguido el registro que lleva la Dirección de Cinematografía del Ministerio de Cultura.

El criterio utilizado para presentar las quinientas producciones que hacen parte de este documento es la duración, teniendo en cuenta las pautas que para efectos de catalogación sugiere la Federación Internacional de Archivos Fílmicos -Fiaf, las cuales definen como largometraje las películas que sobrepasan los cincuenta minutos.

Se presentan en el aparte correspondiente a los largometrajes en cine, las películas filmadas en cine y exhibidas en formatos cinematográficos ya sea 35 mm. (que son la mayoría), 16 mm. u otros. Sin embargo, manteniendo un criterio amplio, también se incluyeron aquellas filmadas en cine, aunque fueran conocidas a través de la televisión o distribuidas en video. De igual manera se incluyen, en esta sección, las que recientemente fueron realizadas en video pero exhibidas en el formato comercial de 35 milímetros.

En lo atinente a la exhibición se tiene en cuenta la primera presentación pública de la obra, ya sea ésta su estreno comercial o la proyección en un evento, festival o muestra. Hemos tenido presente el concepto de unidad que los autores le han dado a sus películas, a pesar de que se hayan presentado, inicialmente, en partes y en ocasiones diferentes. Se reúnen entonces los episodios y/o capítulos bajo el título con el cual se dieron a conocer.

Acerca de las películas en cine y video que aparecen en esta relación se tiene el convencimiento de que llegaron a realizarse y terminarse, así en algunos casos hayan sido exhibidas por una única vez. Por lo tanto, títulos como La Divina Ley (Florentino Bernal, 1926), Carmentea (Roberto Quintero, 1960) o El cruce (José María Arzuaga, 1970) que se sabe que fueron rodados, pero no terminados, no se incluyen. No obstante, se presenta un listado de largometrajes inconclusos, acerca de los cuales se tienen indicios de su posible existencia, por su mención en diferentes publicaciones.

Las películas del periodo silente de nuestra cinematografía se extienden hasta Colombia Victoriosa (Gonzalo y Álvaro Acevedo Bernal, 1933), pues no se han encontrado registros de sonido de este documental, sin embargo se tienen testimonios que refieren su exhibición con un ingenioso recurso de efectos de sonido que acompañaban por ejemplo el fuego de cañones y escopetas y eran producidos detrás de la pantalla por entusiastas utileros. La primera película en color, La gran obsesión (Guillermo Ribón Alba, 1955), bien podría ser la primera coproducción teniendo en cuenta la presencia de la empresa productora Argentina

Sono Films, pero al no poderse afirmar categóricamente, no se enumera como tal.

Este documento tiene carácter de obra inicial y brinda datos básicos acerca de cada película. Se procuró completar una ficha técnica y artística principal, así como las sinopsis o alguna pista acerca del argumento. En algunos casos esta información es amplia, sin embargo, en otros, es necesario mejorarla. Teniendo en cuenta lo anterior, es importante la participación de todos aquellos que sientan que su presencia y voz son un aporte para el amplio conocimiento de los largometrajes en cine y video nacionales, algunos de ellos declarados bienes de interés cultural de la Nación, según resolución emanada del Ministerio de Cultura, en desarrollo de los principios que enuncia la Ley de Nacional de Cultura.

Acompañan este libro índices cronológico, alfabético por título de película y por apellido del o los realizadores; separados en cine y video y uno conjunto, que esperamos faciliten la búsqueda y utilización de la información que contiene. Cuantos documentales, cuantas ficciones, el balance y las clasificaciones, son un ejercicio que los invitamos a realizar.

Un esfuerzo de esta naturaleza no hubiere sido posible sin la inmensa contribución de personas e instituciones dedicadas de manera generosa y comprometida a rescatar, arraigar y promover el cine y el video colombianos, entre ellos, nuestros antecesores en la Fundación: Diego Rojas, Claudia Triana de Vargas y el maestro Jorge Nieto. Igualmente, es necesario agradecer la dedicación de los compañeros de la Fundación Patrimonio Fílmico Colombiano para llevar a cabo el proyecto de Fortalecimiento del Patrimonio Audiovisual, uno de cuyos primeros objetivos es dar a conocer, en consecuencia con los fines de la entidad, la compilación ordenada de las obras de nuestros creadores audiovisuales. La gratitud es extensiva a Augusto Bernal y Jorge Mario Durán, cuyo apoyo, desinteresado, en el momento oportuno, se pone de presente.

Rito Alberto Torres Moya

Subdirector Técnico

Algunos largometrajes inconclusos

  1. La hija del Tequendama / Vincenzo Di Domenico (1915)
  2. Una notabilidad rural / Vincenzo Di Domenico (1915)
  3. La divina ley / Florentino Bernal (1926)
  4. Un bambuco vale un millón / Luis David Peña (1938)
  5. Sangre criolla / Jacinto Jaramillo (1938)
  6. Pasión Llanera / Roberto Saa Silva (1947)
  7. Cumbia De Fuego / Raymond Meunier y Hans Jura (1954)
  8. El sol es para todos / Fulvio Fulvi (1958)
  9. Pirañas del Amazonas / Manuel de La Pedroza (1960)
  10. Carmentea / Roberto Quintero (1960)
  11. Visión de Colombia / Marco Tulio Lizarazo (1961)
  12. El numero uno / Leopoldo Pinzón (1965)
  13. Llego por el Amazonas / Eduardo Botello (1965)
  14. Los imperdonables / Hernando Ibáñez (1969)
  15. Soy un pueblo (Jorge Eliécer. Gaitán) / José Angel Carbonell (1969)
  16. El cruce / José María Arzuaga (1970), en la Cinemateca Distrital de Bogotá se encuentran dos rollos, sin editar, de esta producción.
  17. El estafador estafado / Inti Pascual (1981)
  18. El secuestro de doña Ágata / Rodolfo Kuhn (1981)
  19. Escala en San Diego / Umberto Coral (1981)
  20. Abajos / Carlos Mendoza Charry (1985)
  21. Eres como el viento…Sureño / de Jaime Diaz García Herreros (1989)

Motivo final del libro Largometrajes colombianos en cine y video 1915-2004